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PROPONE GPPAN INICIATIVA PARA VISIBILIZAR LA VIOLENCIA ESTÉTICA

“La violencia estética no puede ser permitida, se debe concientizar a la sociedad del daño enorme que se causa en la autoestima y libre desarrollo de la personalidad de nuestras niñas, adolescentes y mujeres”: Dip. Katya Soto.

Guanajuato.-

El encuadrar en los cánones de belleza se traducen en violencia estética, la cual se materializa a través de la presión social para cumplir con un prototipo estético a costa de todo, afirmó la diputada Katya Soto.

Lo anterior al presentar una iniciativa de reforma a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Guanajuato.

Al hacer uso de la tribuna, a nombre del GPPAN, la legisladora explicó que la propuesta busca establecer dentro de los tipos de violencia, la relativa a violencia estética, a fin de visibilizarla.

Además, comentó que se pretende conceptualizar dicha violencia como todo acto a través del cual se ejerce presión a las mujeres, para que su apariencia física se apegue a un prototipo de ideal estético, vulnerando con ello el derecho al libre desarrollo de la personalidad, el cual incluye el derecho a la elección de la apariencia personal.

“La violencia estética no es tan reconocida como los otros tipos de violencia y no es correctamente visibilizada. Las niñas, las adolescentes y las mujeres, tienen desde los primeros años de vida un ideal de belleza. El aspecto físico es un pilar básico para el éxito, cuidar del aspecto físico y la apariencia es una obligación para demostrar femineidad. El no cumplir con esa exigencia social, es motivo de cuestionamiento, de señalamiento, de rechazo, de discriminación”, dijo.

Subrayó que en los últimos años también los hombres se han visto sujetos a la presión estética, ello en proporción a la proliferación de los medios audiovisuales, lo cual genera mayor presión por la imagen, ejerciendo presión sobre ellos.

“No se está en contra de la cirugía estética, esta debe usarse cuando se desee, en plena libertad, si ello produce placer y proporciona bienestar, no hay por qué no hacerlo, pero se debe revisar el motivo de la decisión, si el consumo es para sentirse confortables, seguras o libres, o sin embargo, es para sentirse menos desgraciadas por no ser como dicen que deberíamos de ser”, finalizó.
La iniciativa se turnó a la Comisión para la Igualdad de Género para su estudio y dictamen.

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