Hoy se llevó a cabo una reunión entre la mayoría de los alcaldes machos de morena en el estado. No asistí por una razón muy sencilla: no fui convocada.
Que quede absolutamente claro: no hice vacío, no me negué a asistir y no me aparté de ningún esfuerzo institucional. Simplemente fui excluida.
El propio Secretario de Gobierno del Estado, Jorge Jiménez Lona, me llamó para preguntar por mi ausencia a la reunión con la Gobernadora Libia Denisse García Muñoz Ledo. Le informé que no había sido invitada. Reconozco su apertura y disposición para trabajar de manera coordinada; siempre encontrarán en mí institucionalidad y responsabilidad.
Lo que no puedo dejar pasar es la práctica reiterada de generar reuniones donde deliberadamente se me excluye, para después intentar construir la narrativa de que soy yo quien decide no participar. Esa estrategia no solamente es desleal políticamente, es contraria a los principios de nuestro movimiento. No olvidemos que el propio alcalde de Celaya de propia voz, afirmó que el convocarme dependería de la desición de la mayoría de los alcaldes.
Se están formando bloques y facciones al interior de Morena con la intención evidente de aislarme políticamente y, de paso, intentar afectar al senador Emmanuel Reyes. Eso no es unidad, eso es mezquindad.
Y también es importante decirlo con todas sus letras: cuando las mujeres no estamos un grupo somos sistemáticamente excluida de los espacios de decisión, estamos frente a una práctica que no puede normalizarse. La igualdad sustantiva no es discurso para los eventos; es un principio que se debe ejercer en los hechos.
No me afecta. No me intimida. No me distrae.
Desde hace semanas garantizamos, en tiempo y forma, los proyectos estratégicos de infraestructura social y obra pública para Villagrán. Aseguramos el presupuesto necesario y cumplimos con los requisitos institucionales. Mi responsabilidad es con mi municipio, no con los juegos internos de grupo.
No necesito ser parte de ningún bloque para gestionar recursos ni para dar resultados. Villagrán tiene rumbo, tiene proyectos y tiene estabilidad financiera.
Pero sí es mi obligación señalar cualquier intento de exclusión política, más aún cuando puede constituir violencia política en razón de género.
Morena no nació para replicar las viejas prácticas de la política tradicional. Morena nació para erradicarlas.
La unidad no se impone excluyendo. La unidad se construye con respeto.
Y yo seguiré trabajando con firmeza, dignidad y resultados.




